Sexo, drogas y armas, el lado más oscuro de la NBA

El descenso a los infiernos de Lamar Odom forma parte de ese amplio listado de deportistas que un día besaron la gloria y tiempo después llegaron a caer al pozo. De ser ídolos, referentes y estrellas que captaban la atención de todos los flashes a ser portada por escándalos sexuales, por problemas con las armas o las drogas. 

Maradona, Tyson y muchos más son lo que han visto en algún momento cuestionada su carrera, por acciones de su vida personal. Pero es cierto, que la NBA es un lugar proclive a convivir con los escándalos y de todo pelaje y condición. Robos, abusos sexuales, drogas, racismo, posesión de armas... Un listado de delitos y problemas que a  lo largo de los útimos años han sido parte de la idiosincrasia de la gran liga mundial de baloncesto. 

No es el de Lamar Odom un caso aislado, ni probablemente sea el último jugador en caer en los brazos de las drogas. Ya en el pasado Chris Andersen, el conocido por el sobrenombre de Birdman (más famoso por sus tatuajes que por su nivel de juego) fue suspendido, durante dos años, por dar positivo por cuarta vez en un test antidrogas. 

Los 'Jail Blazers' marcaron épcoca

Aunque si hubo una época en la que los escándalos brotaban y un lugar donde tuvieron más frecuencia hay que ir a principio del milenio y a Oregon  Allí, en Portland, se conformó uno de los conjuntos con más talento, y que tenían un roster de los más complicado. Los Trail Blazers fueron conocidos como Jail Blazers. 

Y es que ahí convivieron tipos de la reputación de Rasheed Wallace (un habitual en la cárcel por líos diversos) o Damon Stoudemire y su adicción a la marihuana. Pero la palma se la llevaba Zach Randolph, actual compañero de Marc Gasol en Memphis Grizzlies, al que se le imputaron delitos por posesión de armas, consumo de drogas, abuso y  conducción temeraria. Toda una joya el bueno de Zach. 

Al menos, para él queda el consuelo de no ser el que tenía el historial más complicado. Ahí estaba en el vestuario Ruber Patterson que agredió a policías, se le acusó de vilolación y se peleó con medio equipo. 

Entre ellos con Shaw Kemp, que tuvo adicción a la cocaína, y con Darius Miles que fue detenido por estar involucrado en peleas ilegales de perros y por tráfico de drogas. Como se ve era un equipo muy fácil de llevar. 

La posesión de armas, otro de los delitos habituales

Otro vestuario complicado es el de los Wizards, o lo fue durante una época. Y es que un lío de deudas por apuestas acabó con Gilbert Arenas amenazando con una pistola a Javaris Crittenton. Arenas, acabó expulsado de la liga por tener una pistola en su taquilla. 

También un escándalo con la posesión de armas tuvo Allen Iverson. Aunque en su caso sí que hizo uso de ella y disparó a dos hombres mientras buscaba a su mujer en casa. 

Pero si las armas y las drogas son dos de los motivos de más escándalos de la NBA, qué decir de los relacionados con el sexo. Casi que no transcurre mes en la competición en el que no surja alguna información sobre una infidelidad o una juerga. 

Dos estrellas en ese terreno fueron Rodman y Barkley. Al ex de los Suns y Rockets, entre otros, le detuvo la policía por ir demasiado rápido con su coche. Él alegó que el motivo por el que corría era porque una chica le esperaba para tener sexo. Como excusa no tiene precio. 

Por su parte, Rodman que llegó a tener una entrevista en la radio mientras practicaba sexo, no dudaba en mostrar su lado más salvaje tanto fuera como dentro de las pistas.

Los escándalos sexuales son los más frecuentes

En el terreno del sexo también llegó el gran escándalo de Kobe Bryant, que fue acusado por una chica de haberla violado. La estrella de Los Lakers bajó a los infiernos, vio como las marcas se iban de su entorno y al menos con un acuerdo judicial no llegó a pisar la cárcel. 

Como se ve no es el de Lamar el único caso de relación con las drogas, ni siqueira con excesos en el sexo. Son tantos que podría llegar a hacerse un especial semanal sobre ello.  A lo que se podría sumar los relacionados con el racismo.

El último más relevante fue el que afectó al ex propietario de Los Ángeles Clippers, Donald Sterling, quien puso el grito en el cielo porque su novia Vanessa Stiviano llevara chicos negros a los partidos. Su frase fue: "Puedes acostarte con ellos, pero no traigas negros a mis partidos" A lo que añadió también que: "no cuelgues más fotos con Magic Johnson en tu Instagram". Unas palabras que le acabaron costando la propiedad de la franquicia. 

Fotos: Redes sociales

 

 

 

Ver resumen Ocultar resumen

Una simple pregunta puede desatar al troll que todos llevamos dentro

Ver resumen Ocultar resumen

El vídeo de la actriz porno que ha revolucionado las redes sociales

Ver resumen Ocultar resumen

El Informativo de La1 ha vuelto a traspasar todo límite ético y periodístico 

Páginas